lunes, 3 de mayo de 2010

Pecados Mortales


Pecados Mortales

Por César Cubas

Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la segunda muerte (Apocalipsis, 21:2)




Si porque anteriormente él jamás había hecho algo parecido a esperar en una solitaria cama del hotel City a un hombre desconocido en la cual postrado tal sacrificio humano disfrutaba de su primera línea de cocaína evitando pensar en ella su esposa que estaría sufriendo su partida como María magdalena frente a la cruz del calvario mujer que de acuerdo a las santas escrituras habría muerto virgen sin conocer el placer carnal con aquel mendigo revolucionario que profetizaba en reino de los cielos conformándose únicamente con el deleite de observar a un hombre desnudo y moribundo clavado en una cruz misma cruz anacrónica que también adornaba el cuello de Joshua aquel postmoderno cristo que aguardaba su inmolación en aquella silenciosa habitación quien oliéndose su propia piel se erotizaba con la idea de ser violado por un desconocido cumpliendo así su fantasía de experimentar el placer en forma de un castigo perpetuo sueño que se le habría revelado al estar postrado junto a su mujer en la comodidad de su pintoresca casa en las afueras de la cuidad lejos de la perversión de las cantinas y la prostitución que seducen silenciosamente a la sociedad por aquí y por allá Joshua daba vueltas en la noche de aquel sueño por toda su morada resistiéndose a aquel secreto deseo que lo separaba de su mujer tal como un abismo de tinieblas separa el inframundo del paraíso sin mas fuerza de voluntad se encerró en el lujoso baño continuo masturbándose en silencio mientras gritaba de placer internamente Eva indiferente a aquella extraña conducta de su marido soñaba con aquella lejana luna de miel en la que sin quitarse su vestido de novia se entrego a Joshua horas después de haber promulgado sus votos ante dios todo poderoso este era el sueño recurrente de Eva deseaba revivir aquel único encuentro en el que por primera y única vez sintió a un hombre dentro de ella nadie podía decir que esta pareja no tenia nada en común ambos compartían los mismos secretos ambos querían ser violados y ultrajados de la misma manera fue entonces cuando Joshua eyaculó en la intimidad de aquel baño la tina y el escusado fueron sus testigos mientras que los testigos de Eva fueron las almohadas y las lujosas sabanas de lino que ella personalmente había ordenado una semana antes del extranjero ahora Joshua parecía estar también en un país extranjero desnudo completamente en aquel cuarto de hotel lo encontró aquel sujeto a quien lo había contactado por medio de un anuncio del periódico local el desconocido jamás revelo su nombre era un Goliat moderno alto moreno y vestido con una gabardina negra que al despojarse de ella descubrió decenas de cabecitas tatuadas en todo su cuerpo inmediatamente después le ordeno a Joshua que su pusiera en cuatro patas cabalgándolo como un jinete a su caballo tirando de vez en vez de sus cabellos y mordiendo salvajemente su espalda misma espalda que estaba llena de pequeñas pecas a consecuencia de aquella luna de miel en la playa en la que compartió Joshua aquella primera y única noche de pasión con Eva aquel recuerdo lo atesoraba Joshua en lo mas profundo de su corazón mientras que de su boca se derramaba semen ajeno el desconocido mientras tanto lo azotaba de la forma mas violenta escupiéndole en el rostro mientras le gritaba obscenidades Joshua era su puta su animal su juguete todo al mismo tiempo aquella experiencia habría sido mejor que aquel sueño aun así Joshua no pudo venirse su castigador tomo esto como un insulto a lo únicamente pudo responder orinándole en el rostro el sabor de la orina en su paladar fue lo que hizo regresar a la realidad a Joshua sintió rabia al ver el reflejo de aquel hombre sometiéndolo en el espejo mientras tanto el descocido gozaba de aquel acto parecía intoxicado en el deleite de aquella perversidad la sensación de poder circulaba por todo su cuerpo era en estos pequeños encuentros en el que aquel desconocido hallaba su verdadera realización en la vida todas las mañanas el se postraba ante los pies de los hombres boleando sus refinados zapatos mientras promulgaba cumplidos a los grandes empresarios de la cuidad con el fin de mejorar el porcentaje de sus propinas vivía al día comiendo lo que encontraba en cualquier lugar todas las mujeres lo miraban con desprecio hasta su madre en su infancia prefería apagar su cigarrillo en su piel antes de darle un abrazo nadie sabia a ciencia cierta su nombre todos se referían a el como el Chacal y eso es lo que era un simple animal que en menos de cinco minutos estaría muerto mientras tanto el odio y la rabia se acentuaban en el rostro de Joshua él buscaba a su alrededor algún objeto un cuchillo pensaba sin embargo no lo encontraba una roca pero todas se ocultaban por ultimo recordó que había traído con el un bolígrafo de su oficina este vino obedientemente a el tomándolo con fuerza en sus manos impulso su brazo brutalmente hasta impactar con la boca abierta del Chacal quien escupiendo sangre por toda la habitación recordaba a su madre muerta en un incendio provocado por uno de aquellos cigarros que al contacto con aquellas viejas cortinas avivaron el fuego infernal que consumió los cabellos la piel y los parpados de aquella devota mujer que nunca faltaba los domingos a misa todos se lamentaban por el pobre niño que había dejado solo en el mundo aun así nadie sabia su nombre ni siquiera Joshua que arrancando el bolígrafo del paladar del Chacal apuñalo con este sus ojos sacándolos por completo de sus cuencas el cuerpo del chacal sin ojos temblaba mientras se desangraba en aquel cuarto de hotel mientras tanto Joshua sin remordimiento alguno se vestía con su impecable traje azul recordando el delicioso aroma de los platillos preparados por su esposa Eva aquella ciudad jamás había estado tan silenciosa y vacía Joshua caminaba por sus calles sintiéndose lleno de admiración ante las colosales catedrales que adornaban cada esquina de aquella cuidad contemplaba la gran luna roja que se posaba en las nubes de la noche cantando el estribillo de una antigua canción dominical que habría aprendido de pequeño en la iglesia de su localidad fue así como sin darse cuenta resbalo en una de aquellas obras públicas que tenían como fin la construcción del tren subterráneo el hueco no era profundo pero si obscuro y plagado de filosas varillas de hierro el cráneo de Joshua fue traspasado por la varilla mas alta y oxidada sus manos y sus pues a su vez fueron clavados por lanzas emulando a un cristo crucificado que murió por los pecados del mundo en tanto que el mundo de Eva se destrozaba por la noticia de su marido muerto derrumbándose en un luto perpetuo del cual nunca nadie la sacaría cada noche después de aquella tragedia Eva recordaría a su marido como en aquella luna de miel ella en un rito solemne del cual nunca nadie se enteraría usaba todas las noches su vestido de novia recostándose en aquella cama matrimonial decorada con sabanas de lino mientras que se masturbaba ferozmente pensando en su marido muerto así vivió su vida Eva deseando a un hombre que ya no estaba vivo fue de esta manera que encontraron su cadáver años mas tarde recostada como bella durmiente en su vestido de bodas con sus senos al descubierto y sus manos tocando su entrepierna.